martes, 18 de enero de 2011

Cuento de hadas

Me mortifico en un bar,  
Mientras ahogo todas mis penas,
Olvido el dolor de no poderte amar,
Busco la solución entre la sangre de mis venas.

No soy consciente, no pienso,
Creo en cuentos, en finales felices,
Pero al final del arco iris no llego,
No término comiendo perdices.

Es la solución no morir en llanto?
Sufrir por tu encanto,
Buscar lo imposible de encontrar,
Imaginar y soñar?

Bendigo el día en el que leí cuentos,
En el que leí historias de flores,
Bendigo las historias de encuentros,
Con mariposas y miles de amores.

Llenaron mi mente de aire,
La infestaron de sueños,
Prediciendo que podía amarte,
Ahora de mis pensamientos son dueños.

Donde estará mi tan anhelada hada?
Donde esta el hada que vive en los valles?
No la encuentro en ninguna parte,
 Y sigo con la ilusión de amarte.

Maldigo emborracharme,
Pero que otra cosa puedo hacer?
Si todo lo que hago es no encontrarte,
Mientras se desvanece cada amanecer.

1 comentario:

  1. las hadas permanecen en nosotros mismos.. somos nuestros propios duendes, nuestro propio cuento y nuestros propios amantes. esta hermoso

    ResponderEliminar